Te preparas un café, dos, y uno más. Miras la pared en blanco mientras la cafetera ruge y ahí está. Ya lo tienes. Como cuando estás en la ducha o en el metro, como un amor inesperado de verano, aparece la idea. Los ojos te brillan, te emocionas, te vienes arriba y empiezas a soñar. Esto sí, esto no, tacha y vuelve a empezar. Miras al infinito y visitas un póster de Tailandia para que todo fluya. No es sólo una campaña, no es sólo un cliente ni un #hashtag. Es-pe-ra.
Vamos a hacer algo grande.

ONE BIG TEAM